Medusa Narval

Animal Marino Imaginario

 El Guardián de las Estelas Perdidas

En lo más profundo del Mediterráneo, donde no llega el sol, habitan las Medusas Narval. No son animales comunes, sino seres hechos de luz de estrellas que cayeron al mar hace mucho tiempo.

Se cuenta que cada Medusa Narval nace con una misión sagrada: ser el Guardián de las Estelas Perdidas. A lo largo de la historia de los océanos y mares, incontables luces se han apagado: sueños olvidados de antiguas civilizaciones submarinas, destellos de esperanza que se desvanecieron en tormentas, y el brillo de criaturas que sacrificaron su luz para proteger a otras.

El cuerno de la Medusa Narval, no perfora la oscuridad; la escucha. Cuando una Medusa Narval encuentra una de estas «estelas perdidas», la absorbe en su cuerno, y su cuerpo se ilumina con una nueva y vibrante tonalidad. Las cintas que salen de su cuerpo, adornadas con pequeñas esferas de luz, son en realidad los fragmentos de estas estelas, que liberan suavemente para guiar a los perdidos o para recordar a quienes las observan que ninguna luz se extingue por completo, solo cambia de forma.

Así, las Medusas Narval viajan por los océanos y mares, silenciosas y radiantes, llevando consigo la memoria de lo que fue y la promesa de que, incluso en la oscuridad más profunda, siempre hay una estela de luz esperando ser encontrada.